
El Vitiligo
o Leucoderma es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida
de las células productoras del pigmento melánico en la piel, es
decir, la pérdida de los melanocitos; por tanto, el enfermo
presenta áreas acrómicas o manchas blancas en las cuales, al
realizárseles biopsias, se evidencia la ausencia de esas
células.
El enfermo pierde progresivamente el color de la piel
apareciendo manchas blancas en el rostro, las extremidades y la
región genital. La mayor parte de los mismos presentan la
despigmentación en las manos inicialmente y luego en la cara.
Estas manchas van progresando lentamente a partir de estos
sitios y pueden extenderse por todo el cuerpo y llegar a un
grado de despigmentación que la persona semeja a un albino:
ausencia de pigmento en toda la piel del cuerpo, las cejas,
pestañas y el pelo.
La enfermedad se localiza solamente en la piel, por la falta de
una célula: el melanocito, las demás células que compone la piel
no desaparecen, no se encuentran alteradas, sólo la célula que
produce el pigmento, y como el pigmento es el que tiñe la piel
no hay color.
El Vitiligo o Leucoderma es una enfermedad de la piel que sufre
el uno por ciento de la población mundial y que se caracteriza
por la aparición de áreas blanquecinas rodeadas por pigmentación
normal o aumentada que se localiza principalmente en el rostro,
las articulaciones y la región genital.
El estudio histológico de esa áreas muestra una imagen típica:
ausencia de melanocitos y de pigmento melánico en la capa basal
de la epidermis.
La piel, por el vitiligo, resulta hipersensible a la radiación
ultravioleta y puede quemarse fácilmente por la exposición al
sol.