
Es un desorden del metabolismo de los carbohidratos. La etiología de la diabetes es muy variada. Las distintas causas de diabetes originan una deficiencia de insulina o resistencia a la acción de la hormona.
Definición
Es una enfermedad vitalicia caracterizada por niveles altos de
azúcar en la sangre.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La diabetes puede ser causada por muy poca producción de
insulina (una hormona producida por el páncreas para controlar
el azúcar sanguíneo), resistencia a la insulina o ambas.
Para comprender la diabetes, es importante entender primero el
proceso normal de metabolismo de los alimentos. Varias cosas
suceden durante su digestión:
La glucosa, un azúcar que es fuente de combustible para el
cuerpo, entra en el torrente sanguíneo.
Un órgano llamado páncreas produce la insulina, cuya función es
transportar la glucosa del torrente sanguíneo hasta los
músculos, la grasa y las células hepáticas, donde puede
utilizarse como combustible.
Las personas con diabetes presentan nivel alto de azúcar en la
sangre, debido a que su páncreas no produce suficiente insulina
o a que sus músculos, grasa y células hepáticas no responden de
manera normal a la insulina, o ambos.
Hay tres grandes tipos de diabetes:
Diabetes tipo 1: generalmente se diagnostica en la infancia. El
cuerpo no produce o produce poca insulina y se necesitan
inyecciones diarias de ésta para sobrevivir.
Diabetes tipo 2: es de lejos más común que el tipo 1,
corresponde a la mayoría de todos los casos de diabetes y
generalmente se presenta en la edad adulta. El páncreas no
produce suficiente insulina para mantener los niveles de glucosa
en la sangre normales, a menudo, debido a que el cuerpo no
responde bien a la insulina. Muchas personas con este tipo de
diabetes, incluso no saben que la tienen, a pesar de ser una
enfermedad grave. Este tipo de diabetes se está volviendo más
común debido al creciente número de estadounidenses mayores, el
aumento de la obesidad y la falta de ejercicio.
Diabetes gestacional: consiste en la presencia de altos niveles
de glucosa en la sangre que se desarrolla en cualquier momento
durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes.
La diabetes afecta a unos 20 millones de estadounidenses y
alrededor de 54 millones tienen prediabetes. Existen muchos
factores de riesgo para esta enfermedad, como:
Uno de los padres o hermanos con diabetes
Obesidad
Edad superior a 45 años
Algunos grupos étnicos (particularmente afroamericanos, nativos
americanos, asiáticos, isleños del pacífico e hispanoamericanos)
Diabetes gestacional o parto de un bebé con un peso mayor a 4 kg
(9 libras)
Presión arterial alta
Niveles altos de triglicéridos en la sangre (un tipo de molécula
grasa)
Nivel alto de colesterol en la sangre
No hacer ejercicio suficiente
La Asociación Estadounidense para la Diabetes (American Diabetes
Association) recomienda que todos los adultos mayores de 45 años
se sometan a un examen para diabetes al menos cada tres años y
con una frecuencia mayor para las personas que se encuentran en
alto riesgo.
Síntomas
Los niveles altos de glucosa en la sangre pueden causar diversos
problemas incluyendo necesidad de micción frecuente, sed
excesiva, hambre, fatiga, pérdida de peso y visión borrosa. Sin
embargo, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla
lentamente, algunas personas con niveles altos de azúcar en la
sangre son completamente asintomáticas.
Síntomas de la diabetes tipo :
Aumento de la sed
Aumento de la micción
Pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito
Fatiga
Náuseas
Vómitos
Los pacientes con la diabetes tipo 1 generalmente desarrollan
síntomas en un período de tiempo corto y la enfermedad con
frecuencia se diagnostica en una sala de urgencias.
Síntomas de la diabetes tipo 2:
Aumento de la sed
Aumento de la micción
Aumento del apetito
Fatiga
Visión borrosa
Infecciones que sanan lentamente
Impotencia en los hombres
Signos y exámenes Volver al comienzo
Se puede utilizar un análisis de orina para detectar glucosa y
cetonas producto de la descomposición de las grasas. Sin
embargo, una prueba de orina sola no diagnostica diabetes. Para
este diagnóstico, se utilizan las siguientes pruebas de glucosa
en sangre:
Nivel de glucosa en la sangre en ayunas: se diagnostica diabetes
si el resultado es mayor de 126 mg/dL en dos oportunidades. Los
niveles entre 100 y 126 mg/dL se denominan alteración de la
glucosa en ayunas o prediabetes. Dichos niveles se consideran
factores de riesgo para la diabetes tipo 2 y sus complicaciones.
Nivel de glucosa en sangre aleatoria (sin ayunar): se sospecha
la existencia de diabetes si los niveles son superiores a 200
mg/dL y están acompañados por los síntomas clásicos de aumento
de sed, micción y fatiga. (Esta prueba se debe confirmar con
otra de nivel de glucosa en la sangre en ayunas.)
Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes
si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dL luego de 2 horas
(esta prueba se usa más para la diabetes tipo 2).
Se le debe preguntar igualmente al médico la frecuencia con la
que uno se debe hacer revisar los niveles de hemoglobina A1c (HbA1c),
una medida del promedio de glucosa en la sangre durante los 2 a
3 meses anteriores. Ésta es una forma muy útil de determinar qué
tan bien está funcionando el tratamiento.
El examen de cetonas, que se hace utilizando una muestra de
orina, es otro examen que se utiliza en la diabetes tipo 1. Las
cetonas son producidas por la descomposición de la grasa y el
músculo, y son dañinas en altos niveles. Los niveles altos de
cetonas en la sangre pueden ocasionar una afección grave llamada
cetoacidosis. Los exámenes de cetonas generalmente se realizan
en los siguientes momentos:
Cuando el azúcar en la sangre es superior a 240 mg/dL
Durante una enfermedad aguda (por ejemplo, neumonía, ataque
cardíaco, accidente cerebrovascular)
Cuando se presentan náuseas o vómitos
Durante el embarazo
Tratamiento Volver al comienzo
No existe cura para la diabetes. El tratamiento consiste en
medicamentos, dieta y ejercicio para controlar el nivel de
azúcar en la sangre, al igual que prevenir los síntomas y sus
complicaciones.
SE RECOMIENDA APRENDER ESTAS HABILIDADES
Las habilidades básicas para el manejo de la diabetes ayudarán a
prevenir la necesidad de atención de emergencia y entre ellas se
encuentran:
Cómo reconocer y tratar los niveles bajos (hipoglicemia) y altos
(hiperglicemia) de azúcar en la sangre
Qué comer y cuándo hacerlo
Cómo tomar la insulina o los medicamentos orales
Cómo medir y registrar la glucosa en la sangre
Cómo probar las cetonas en la orina (únicamente para la diabetes
tipo 1)
Cómo ajustar el consumo de insulina o de alimentos al cambiar
los hábitos alimentarios y de ejercicio
Cómo manejar los días en que se está enfermo
Dónde comprar suministros para diabéticos y cómo almacenarlos
Después de aprender las bases sobre el cuidado de la diabetes,
se debe aprender cómo esta enfermedad puede ocasionar problemas
de salud a largo plazo y la mejor manera de prevenirlos. Las
personas con diabetes necesitan revisar y actualizar su
conocimiento, ya que constantemente se están desarrollando
nuevas investigaciones y mejores maneras de tratar la
enfermedad.
AUTOEXAMEN:
Si una persona tiene diabetes, el médico puede pedirle que
verifique regularmente los niveles de azúcar en la sangre en su
casa. Existen muchos dispositivos disponibles, los cuales
utilizan únicamente una gota de sangre. El automonitoreo le
informa al paciente qué tan bien están funcionado la dieta, el
ejercicio y los medicamentos juntos para controlar la diabetes y
le puede ayudar al médico a prevenir complicaciones.
La Asociación Estadounidense para la Diabetes ( American
Diabetes Association ) recomienda que los niveles de azúcar en
la sangre previos a las comidas estén en un rango de 80 a 120
mg/dL y los niveles de azúcar en la sangre a la hora de dormir
en un rango de 100 a 140 mg/dL. El médico puede ajustar esto
dependiendo de las circunstancias de cada paciente.
DIETA
El diabético debe trabajar estrechamente con su médico para
conocer cuántas grasas, proteínas y carbohidratos necesita para
su dieta. Un dietista certificado puede ser muy útil en la
planificación de estas necesidades en la dieta.
Las personas con diabetes tipo 1 deben comer más o menos a la
misma hora todos los días y tratar de ser coherentes con el tipo
de alimentos que eligen. Esto ayuda a prevenir que los niveles
de azúcar se eleven o bajen demasiado. Entre tanto, las personas
con diabetes tipo 2 deben seguir una dieta bien balanceada y
baja en grasas.
CÓMO TOMAR LOS MEDICAMENTOS
Los medicamentos para tratar la diabetes incluyen la insulina y
las píldoras para reducir los niveles de glucosa, denominados
hipoglicémicos orales.
Las personas con diabetes tipo 1 no pueden producir su propia
insulina, por lo que necesitan inyecciones de insulina todos los
días. La insulina no viene en forma de píldoras; se suministra
mediante inyecciones que, por lo general, se requieren de una a
cuatro veces por día. Algunas personas usan una bomba de
insulina que se lleva permanentemente y libera un flujo estable
de insulina durante todo el día. Otras personas pueden hacer uso
de un nuevo tipo de insulina que se inhala.
Las preparaciones de insulina se diferencian en la manera rápida
como comienzan a hacer efecto y la duración del efecto. Algunas
veces, se mezclan diferentes tipos de insulina en una sola
inyección. El médico experto en el cuidado del diabético es
quien debe determinar el tipo de insulina a utilizarse, las
dosis y el número de inyecciones diarias.
A las personas que necesitan insulina, los médicos y los
educadores en diabetes les enseñan a autoinyectarse.
A diferencia de la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 puede
responder al tratamiento con ejercicio, dieta y medicamentos
orales. Existen varios tipos de fármacos hipoglicémicos orales
utilizados para reducir el nivel de glucosa en la diabetes tipo
2 y se clasifican en tres grupos a saber:
Medicamentos llamados sulfonilureas que incrementan la
producción de insulina por parte del páncreas.
Medicamentos llamados tiazolidinedionas que ayudan a incrementar
la sensibilidad de las células (respuesta) a la insulina.
Medicamentos que retardan la absorción de la glucosa por parte
del intestino, entre los cuales están la acarbosa y el miglitol.
Existen algunos medicamentos inyectables utilizados para bajar
los niveles de azúcar en la sangre, entre los cuales están:
exenatida y pramlintida.
La mayoría de los diabéticos tipo 2 requerirá más de un
medicamento para un buen control del azúcar en la sangre en los
tres primeros años de comenzar el primer medicamento. Se pueden
combinar diferentes grupos de medicamentos o utilizarlos con
insulina.
A veces, las personas con diabetes tipo 2 ya no necesitan
medicamentos si pierden peso y aumentan su actividad, debido a
que cuando alcanzan su peso ideal, su propia insulina y una
dieta cuidadosa pueden controlar sus niveles de glucosa
sanguínea.
No se sabe si el uso de los fármacos hipoglicémicos durante el
embarazo es seguro; las mujeres que padecen diabetes tipo 2 y
toman estos medicamentos deben cambiar a insulina durante el
embarazo y mientras estén lactando.
La diabetes gestacional se trata con insulina y cambios en la
dieta.
EJERCICIO
El ejercicio regular es particularmente importante para las
personas diabéticas, porque ayuda a controlar la cantidad de
azúcar en la sangre, a perder peso y controlar la hipertensión
arterial. Los diabéticos que hacen ejercicio tienen menos
probabilidades de experimentar un ataque cardíaco o un accidente
cerebrovascular que los que no lo hacen regularmente. Antes de
iniciar un programa de ejercicios, el diabético debe ser
evaluado por un médico.
Algunas consideraciones acerca del ejercicio son:
Escoger una actividad física que el paciente pueda disfrutar y
que sea apropiada para su nivel de salud actual
Ejercitarse en lo posible todos los días y a la misma hora
Verificar los niveles de glucosa en la sangre antes y después
del ejercicio
Llevar alimentos que contengan un carbohidrato de acción rápida
en caso de que el paciente se ponga hipoglicémico durante o
después del ejercicio
Portar una tarjeta de identificación como diabético y un
teléfono celular o monedas para hacer una llamada en caso de
emergencia
Beber líquidos adicionales que no contengan azúcar antes,
durante y después del ejercicio
Los cambios en la intensidad y duración del ejercicio pueden
exigir modificaciones en la dieta o en los medicamentos para
evitar que los niveles de glucosa en la sangre bajen o suban
demasiado.
CUIDADO DE LOS PIES:
Las personas con diabetes están en riesgo de sufrir lesiones en
los pies debido a la probabilidad de daño a los vasos sanguíneos
y a los nervios, y a la disminución de la capacidad para
combatir infecciones. Los problemas con el flujo sanguíneo y el
daño a los nervios pueden hacer que no se perciba una lesión en
los pies hasta cuando se desarrolle infección. Asimismo, puede
presentarse muerte de la piel y otro tejido.
Sin tratamiento, es posible que sea necesario amputar el pie
afectado. De hecho, la diabetes es la enfermedad que más
comúnmente lleva a amputaciones.
Para prevenir las lesiones en los pies, los diabéticos deben
adoptar una rutina diaria de revisión y cuidado de los pies, de
la siguiente manera:
Revisarse los pies cada día e informar de cualquier úlcera,
cambio o signo de infección.
Lavarse los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave,
y luego secarlos muy bien.
Suavizar la piel seca con una loción o con vaselina.
Protegerse los pies con zapatos cómodos, que ajusten bien.
Ejercitarse a diario para promover una buena circulación.
Visitar a un podiatra para que identifique problemas en los pies
o para que extirpe callos o callosidades en los mismos.
Quitarse los zapatos y las medias durante la visita al médico y
recordarle que los examine.
Dejar de fumar, pues el consumo de tabaco empeora el flujo de
sangre a los pies.
Grupos de apoyo Volver al comienzo
Para obtener información adicional, ver recursos para la
diabetes.
Expectativas (pronóstico)
Con un buen control de la glucosa sanguínea y la presión
arterial, se pueden prevenir muchas de las complicaciones de la
diabetes.
Los estudios han mostrado que un estricto control del azúcar en
la sangre y de los niveles de presión arterial en personas con
diabetes ayuda a reducir el riesgo de nefropatía, enfermedad
ocular, neuropatía, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
Complicaciones
Las complicaciones de emergencia abarcan el coma diabético
hiperosmolar hiperglucémico.
Las complicaciones a largo plazo incluyen:
Retinopatía diabética
Nefropatía diabética
Neuropatía diabética
Enfermedad vascular periférica
Hiperlipidemia, hipertensión, ateroesclerosis y enfermedad
coronaria
Situaciones que requieren asistencia médica Volver al comienzo
Se debe ir a la sala de emergencias o llamar al número de
emergencia local (el 911 en los Estados Unidos) si se presentan
los síntomas de una cetoacidosis:
Aumento de la sed y de la micción
Náuseas
Respiración rápida y profunda
Dolor abdominal
Aliento con olor dulce
Pérdida del conocimiento
Se debe llamar al número de emergencias local (como el 911 en
los Estados Unidos) o trasladarse a la sala de emergencias si se
presentan síntomas de niveles extremadamente bajos de azúcar en
la sangre ( coma hipoglicémico o reacción severa a la insulina):
Debilidad
Somnolencia
Dolor de cabeza
Confusión
Mareos
Visión doble
Falta de coordinación
Convulsiones o pérdida del conocimiento
Prevención Volver al comienzo
Mantener un peso corporal ideal y un estilo de vida activo
pueden prevenir el inicio de la diabetes tipo 2. Actualmente, no
hay forma de prevenir la diabetes tipo 1.